¿Qué está frenando la adopción de la IA en las empresas?
Publicado por Manuela Becerra Fuentes, Country Manager de team.blue en España en 27/01/2026 en Artículo«Tenemos un gran reto por delante: explicar concienzudamente, y de forma personalizada, cómo puede ayudar la IA a cada empresa, negocio y usuario, porque aquí no sirve la brocha gorda»

Manuela Becerra Fuentes, Country Manager de team.blue en España. Foto: cortesía. Portal ERP España.
Cada día nos despertamos con nuevas noticias que relatan el avance de la Inteligencia Artificial (IA): nuevas y mejores versiones de los Modelos de Lenguaje que están detrás de los chatbots más populares, nuevos acuerdos que impulsarán el crecimiento de esta industria llevando la IA a rincones insospechados, nuevos enfoques que permitirán exprimir las posibilidades de esta tecnología hasta límites inimaginables…
Una sucesión de noticias que, sin embargo, asusta tanto a las personas como a las empresas. Y así lo revela de forma científica una encuesta que la compañía team.blue ha pasado a 8.000 pymes de 30 países: no saben por dónde empezar. Sufren un bloqueo que compromete su capacidad para integrar la IA en sus organizaciones y, por tanto, empezar a aprovechar su potencial.
Los resultados no dejan dudas: una de cada tres empresas no sabe qué herramientas de IA utilizar y el 26% reconoce que carece de las habilidades o confianza necesarias para siquiera investigar cómo emprender un proyecto de integración de IA en su organización.
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Hay varias razones que explican esta preocupante realidad. La primera es que el 20% de las empresas reconoce que no dispone de suficiente tiempo o recursos para poner en marcha un proceso de integración de IA, a pesar de que las pequeñas empresas se puntúan a sí mismas con un 6 sobre 10 cuando se les pide que pongan nota a su nivel de confianza para elegir y utilizar herramientas digitales en general. Una contradicción más ‘inocente’ que otra realidad: 6 de cada 10 pymes con largas trayectorias directamente se resisten a adoptar herramientas de IA porque no confían en ellas. Alegan que se fían más de los resultados generados por un humano, por lo que bloquean la adopción de estas herramientas para proteger su marca. Una postura que comparten el 25% de las empresas en general, sin hacer distinciones de tamaño, sector o trayectoria, de manera que todavía queda mucho trabajo por hacer, pero también existe margen de mejora.
El problema que evidencian los resultados de la encuesta de team.blue es que existe un claro desconocimiento de la IA entre las empresas, lo cual quizás signifique que también lo existe en la sociedad en general. Puede que esa sucesión de noticias contribuya a ello: no somos capaces de digerir los avances constantes de una tecnología ya de por sí compleja y desconocida, que en ocasiones arroja incertidumbre en forma de asombro por sus capacidades y por el papel que jugará en nuestra sociedad (y el que jugaremos los humanos cuando ‘todo’ esté empapado por la IA). Pero hay que reconocer que la IA es una tecnología que ha llegado para quedarse y que, ciertamente, ofrece importantes y tangibles beneficios. De hecho, casi una de cada cuatro empresas asegura en la encuesta que ya ahorra más de cinco horas a la semana gracias a la IA. Pero, al mismo tiempo, algo menos de la mitad de las empresas encuestadas que ya utilizan IA desconocen cuánto tiempo ahorran con esta tecnología.
Lo que revela esta encuesta es que tenemos un gran reto por delante: el de explicar concienzudamente, y de forma personalizada, cómo puede ayudar la IA a cada empresa, negocio y usuario, porque aquí no sirve la brocha gorda. La IA es una tecnología altamente personalizable y lo suficientemente líquida como para adaptarse a cualquier situación específica, de manera que no sirve quedarse en ‘adoptar o integrar la IA en la empresa’: hay que definir dónde, cuándo y para qué tareas. De hecho, la encuesta es reveladora: 4 de cada 10 encuestados reconoce que necesitaría recomendaciones sobre qué herramientas usar, el 38% valora recibir formación o talleres para ponerse al día y la mitad de las pymes cree que una guía paso a paso les ayudaría a avanzar. Datos que reflejan el importante papel que podemos jugar quienes estamos en posiciones de provisión de servicios digitales, quienes tenemos un gran trabajo y una responsabilidad por delante, pero también la capacidad de contribuir a que las empresas ganen competitividad y capacidad para trasladar parte del esfuerzo humano a nuevas áreas en las que puedan multiplicar la creación de valor, al tiempo que automaticen tareas y acciones que una máquina podrá hacer muy bien.
En realidad, el momento es ahora, porque, a pesar de la cascada de noticias a veces imposibles de comprender, no estamos viviendo más que el nacimiento y primeros pasos de una tecnología que cambiará el mundo. Si nos ponemos manos a la obra desde ya, el resultado será el de empresas empoderadas capaces de romper sus propios límites. De lo contrario, solo tendremos empresas perdidas en un mar de avances, siglas, versiones de modelos de lenguaje y chatbots a los que preguntar irrelevancias. Digan lo que digan, el futuro está en nuestras manos.






